DRAGANIZANDO EL TRUCO
Hace ya un tiempo atrás conversaba con mi amigo y colega Michael, acerca de buscar nuevos, extraños y alternativos sujetos fotográficos para desarrollar una temática y ojala concluir con una exposición. Comenzamos a barajar variadas posibiladades del mundo bohemio y tránsfuga de las noches iquiqueñas. Evaluamos a los “carreteros extremos”, las prostitutas, los travestis , los “zombies”(1) y a los traficantillos de poca monta. A mí, en particular me llamaron la atención los travestis que merodean en calle Ramirez entre Bolivar y Serrano. Habia podido observar durante bastante tiempo a este submundo debido a que trabajaba como diagramador de un periódico local y mi horario de trabajo fluctuaba entre las 11 PM .y las 03 AM. En ese lapso de tiempo descubrí una marcada segmentación horaria: de 21 a 24 aprox. Dicho cuadrante era ocupado primero por prostitutas, más o menos hasta las 02 era ocupado por travestis y después a partir de esa hora era posible encontrar algunos zombies. Asi me dí a la tarea de tratar de abordar a estos para mí nuevos sujetos fotográficos: los travestis.
A primera vista ell@s estan completamente producidas, un maquillaje delicado, ropa ajustada, sumado a una segura ingesta de hormanas que los hace evidentemente más femeninas, siendo algunas de ellas esteticamente muy bellos (a diferencia de antaño que eran muy toscos y feos), no pudiendo distinguir su verdadero sexo hasta que uno esta muy cerca. Recuerdo en especial una de ell@s, que tenia un look muy llamativo desde la distancia, y más aún en la proximidad; era una mezcla de Naruto(2) y Barbarella(3), con una frondoza cabellera albina tipo punkie, delgado con una minúscula minifalda blanca y unas largas botas también blancas.
No obstante comenzé a somarme a estos ignotos territorios para quienes provenimos de la heterosexualidad, comenzaron a dispararse en mí una serie de mecanismos internos de censura y autodiscriminación. Pese a que me considero totalmente liberal en relación a estos temas y a cualquier otro que tenga que ver con la libertad de opción de los seres humanos, (siendo soberanos de decidir lo que queramos que entre o salga de nuestros cuerpos); comenzaron a aparacer cuestionamientos como “¿y si me pillan o me descubren algunos de mis conocidos?”, ¿y si piensan que estoy en las cotizaciones y transas propias del comercio sexual? ¿y si reconocen mi vehiculo? (bastante facil de reconocer para mis amistades) y etc. etc. etc. Así entre esas dudas y cuestionamientos, pude entablar algunas conversas con un par de ell@s logrando llevar los diálogos fuera del ámbito del comercio carnal, sin lograr sin embargo, concretar ninguna sesión fotográfica. Así pasaron los días, cuando navegando por la web y saltando de link en link (como dicen por ahí, que uno nunca encuentra lo específico que busca y sin embargo da con miles de cosas de un interes colateral), aterrizé en uno de los blogs de Guillermo, “Rosa de un día", específicamente un articulo llamado “Cristian de día e Isidora de noche”. Inmediatamente lo “meilié”, y comenzamos a confluir en intereses comunes respecto al tema. A Willy lo conozco desde mi adolescencia, (ademas por ser vecinos de barrio) y en los albores de mi ejercicio fotográfico a fines de los setenta, habiendo realizado juntos varios ensayos fotograficos y en video. Asi comenzó a emigar mi interés hacia el ámbito de la dramaturgia y del espectcáculo, comenzando a desarrolar juntos un proyecto que fuera “dijerible” pero completamente innovador ante posible fuentes de financiamiento.
Asi tomó forma la necesidad de descubrir el arte y alma del transformismo, donde definimos entrevistar y registrar este proceso de transformación (de hombre en mujer), lleno de trucos, en las personas de dos transgeneros históricos de iquique y 8 transformistas vigentes del espectáculo nocturno y de las representaciones teatrales. Llamandonos la atención el hecho que el proceso de transformación puede tardar entre 3 a 4 horas, para sólo proyectar 5 minutos en las tablas del escenario.
Asi comenzé a asombrarme y a empapar no solo mis ojos (y mis cámaras) sino también familiarizarme con nuevos sonidos de la cinta adhesiva de embalaje con una trasfondo musical de reggaeton y musica trance, a conversas con timbres de voz y candencias propias de un gaysismo desatado y a saturarme de olor a laca de pelo usada a mansalva como fijador de maquillaje.
Como conclusión creo que la sociedad chilena y la local, debe hacerse cargo de la diversidad sexual y cultural, como de la dignidad de estas minorías tan discriminadas. Afortunadamente ellos se han abierto nuevos espacios laborales y artísticos para quienes durante décadas los arrinconamos a que la prostitución fuera su única posibilidad laboral y de ingresos económicos. Falta aún mucha tolerancia para que ell@s circulen a la luz del día o las veamos trabajando en algun Mall, de secretaria o que se yo.
(1) microtraficantes que se consumen la mercadería que venden y quedan “duros”
(2) Personaje mítico de anime o comic japones caracterizado por un pelo blanco , proyectado como rayos.
(3) Película de Roger Vadim de la década de los sesenta, protagonizada por Jane Fonda.
A primera vista ell@s estan completamente producidas, un maquillaje delicado, ropa ajustada, sumado a una segura ingesta de hormanas que los hace evidentemente más femeninas, siendo algunas de ellas esteticamente muy bellos (a diferencia de antaño que eran muy toscos y feos), no pudiendo distinguir su verdadero sexo hasta que uno esta muy cerca. Recuerdo en especial una de ell@s, que tenia un look muy llamativo desde la distancia, y más aún en la proximidad; era una mezcla de Naruto(2) y Barbarella(3), con una frondoza cabellera albina tipo punkie, delgado con una minúscula minifalda blanca y unas largas botas también blancas.
No obstante comenzé a somarme a estos ignotos territorios para quienes provenimos de la heterosexualidad, comenzaron a dispararse en mí una serie de mecanismos internos de censura y autodiscriminación. Pese a que me considero totalmente liberal en relación a estos temas y a cualquier otro que tenga que ver con la libertad de opción de los seres humanos, (siendo soberanos de decidir lo que queramos que entre o salga de nuestros cuerpos); comenzaron a aparacer cuestionamientos como “¿y si me pillan o me descubren algunos de mis conocidos?”, ¿y si piensan que estoy en las cotizaciones y transas propias del comercio sexual? ¿y si reconocen mi vehiculo? (bastante facil de reconocer para mis amistades) y etc. etc. etc. Así entre esas dudas y cuestionamientos, pude entablar algunas conversas con un par de ell@s logrando llevar los diálogos fuera del ámbito del comercio carnal, sin lograr sin embargo, concretar ninguna sesión fotográfica. Así pasaron los días, cuando navegando por la web y saltando de link en link (como dicen por ahí, que uno nunca encuentra lo específico que busca y sin embargo da con miles de cosas de un interes colateral), aterrizé en uno de los blogs de Guillermo, “Rosa de un día", específicamente un articulo llamado “Cristian de día e Isidora de noche”. Inmediatamente lo “meilié”, y comenzamos a confluir en intereses comunes respecto al tema. A Willy lo conozco desde mi adolescencia, (ademas por ser vecinos de barrio) y en los albores de mi ejercicio fotográfico a fines de los setenta, habiendo realizado juntos varios ensayos fotograficos y en video. Asi comenzó a emigar mi interés hacia el ámbito de la dramaturgia y del espectcáculo, comenzando a desarrolar juntos un proyecto que fuera “dijerible” pero completamente innovador ante posible fuentes de financiamiento.
Asi tomó forma la necesidad de descubrir el arte y alma del transformismo, donde definimos entrevistar y registrar este proceso de transformación (de hombre en mujer), lleno de trucos, en las personas de dos transgeneros históricos de iquique y 8 transformistas vigentes del espectáculo nocturno y de las representaciones teatrales. Llamandonos la atención el hecho que el proceso de transformación puede tardar entre 3 a 4 horas, para sólo proyectar 5 minutos en las tablas del escenario.
Asi comenzé a asombrarme y a empapar no solo mis ojos (y mis cámaras) sino también familiarizarme con nuevos sonidos de la cinta adhesiva de embalaje con una trasfondo musical de reggaeton y musica trance, a conversas con timbres de voz y candencias propias de un gaysismo desatado y a saturarme de olor a laca de pelo usada a mansalva como fijador de maquillaje.
Como conclusión creo que la sociedad chilena y la local, debe hacerse cargo de la diversidad sexual y cultural, como de la dignidad de estas minorías tan discriminadas. Afortunadamente ellos se han abierto nuevos espacios laborales y artísticos para quienes durante décadas los arrinconamos a que la prostitución fuera su única posibilidad laboral y de ingresos económicos. Falta aún mucha tolerancia para que ell@s circulen a la luz del día o las veamos trabajando en algun Mall, de secretaria o que se yo.
(1) microtraficantes que se consumen la mercadería que venden y quedan “duros”
(2) Personaje mítico de anime o comic japones caracterizado por un pelo blanco , proyectado como rayos.
(3) Película de Roger Vadim de la década de los sesenta, protagonizada por Jane Fonda.










