domingo, marzo 15, 2009

DRAGANIZANDO EL TRUCO

Hace ya un tiempo atrás conversaba con mi amigo y colega Michael, acerca de buscar nuevos, extraños y alternativos sujetos fotográficos para desarrollar una temática y ojala concluir con una exposición. Comenzamos a barajar variadas posibiladades del mundo bohemio y tránsfuga de las noches iquiqueñas. Evaluamos a los “carreteros extremos”, las prostitutas, los travestis , los “zombies”(1) y a los traficantillos de poca monta. A mí, en particular me llamaron la atención los travestis que merodean en calle Ramirez entre Bolivar y Serrano. Habia podido observar durante bastante tiempo a este submundo debido a que trabajaba como diagramador de un periódico local y mi horario de trabajo fluctuaba entre las 11 PM .y las 03 AM. En ese lapso de tiempo descubrí una marcada segmentación horaria: de 21 a 24 aprox. Dicho cuadrante era ocupado primero por prostitutas, más o menos hasta las 02 era ocupado por travestis y después a partir de esa hora era posible encontrar algunos zombies. Asi me dí a la tarea de tratar de abordar a estos para mí nuevos sujetos fotográficos: los travestis.

A primera vista ell@s estan completamente producidas, un maquillaje delicado, ropa ajustada, sumado a una segura ingesta de hormanas que los hace evidentemente más femeninas, siendo algunas de ellas esteticamente muy bellos (a diferencia de antaño que eran muy toscos y feos), no pudiendo distinguir su verdadero sexo hasta que uno esta muy cerca. Recuerdo en especial una de ell@s, que tenia un look muy llamativo desde la distancia, y más aún en la proximidad; era una mezcla de Naruto(2) y Barbarella(3), con una frondoza cabellera albina tipo punkie, delgado con una minúscula minifalda blanca y unas largas botas también blancas.

No obstante comenzé a somarme a estos ignotos territorios para quienes provenimos de la heterosexualidad, comenzaron a dispararse en mí una serie de mecanismos internos de censura y autodiscriminación. Pese a que me considero totalmente liberal en relación a estos temas y a cualquier otro que tenga que ver con la libertad de opción de los seres humanos, (siendo soberanos de decidir lo que queramos que entre o salga de nuestros cuerpos); comenzaron a aparacer cuestionamientos como “¿y si me pillan o me descubren algunos de mis conocidos?”, ¿y si piensan que estoy en las cotizaciones y transas propias del comercio sexual? ¿y si reconocen mi vehiculo? (bastante facil de reconocer para mis amistades) y etc. etc. etc. Así entre esas dudas y cuestionamientos, pude entablar algunas conversas con un par de ell@s logrando llevar los diálogos fuera del ámbito del comercio carnal, sin lograr sin embargo, concretar ninguna sesión fotográfica. Así pasaron los días, cuando navegando por la web y saltando de link en link (como dicen por ahí, que uno nunca encuentra lo específico que busca y sin embargo da con miles de cosas de un interes colateral), aterrizé en uno de los blogs de Guillermo, “Rosa de un día", específicamente un articulo llamado “Cristian de día e Isidora de noche”. Inmediatamente lo “meilié”, y comenzamos a confluir en intereses comunes respecto al tema. A Willy lo conozco desde mi adolescencia, (ademas por ser vecinos de barrio) y en los albores de mi ejercicio fotográfico a fines de los setenta, habiendo realizado juntos varios ensayos fotograficos y en video. Asi comenzó a emigar mi interés hacia el ámbito de la dramaturgia y del espectcáculo, comenzando a desarrolar juntos un proyecto que fuera “dijerible” pero completamente innovador ante posible fuentes de financiamiento.

Asi tomó forma la necesidad de descubrir el arte y alma del transformismo, donde definimos entrevistar y registrar este proceso de transformación (de hombre en mujer), lleno de trucos, en las personas de dos transgeneros históricos de iquique y 8 transformistas vigentes del espectáculo nocturno y de las representaciones teatrales. Llamandonos la atención el hecho que el proceso de transformación puede tardar entre 3 a 4 horas, para sólo proyectar 5 minutos en las tablas del escenario.

Asi comenzé a asombrarme y a empapar no solo mis ojos (y mis cámaras) sino también familiarizarme con nuevos sonidos de la cinta adhesiva de embalaje con una trasfondo musical de reggaeton y musica trance, a conversas con timbres de voz y candencias propias de un gaysismo desatado y a saturarme de olor a laca de pelo usada a mansalva como fijador de maquillaje.

Como conclusión creo que la sociedad chilena y la local, debe hacerse cargo de la diversidad sexual y cultural, como de la dignidad de estas minorías tan discriminadas. Afortunadamente ellos se han abierto nuevos espacios laborales y artísticos para quienes durante décadas los arrinconamos a que la prostitución fuera su única posibilidad laboral y de ingresos económicos. Falta aún mucha tolerancia para que ell@s circulen a la luz del día o las veamos trabajando en algun Mall, de secretaria o que se yo.


(1) microtraficantes que se consumen la mercadería que venden y quedan “duros”
(2) Personaje mítico de anime o comic japones caracterizado por un pelo blanco , proyectado como rayos.
(3) Película de Roger Vadim de la década de los sesenta, protagonizada por Jane Fonda.




Alaila Haddad


Ayumi Destruction


Connie Slave


Diva Gabor


María Isadora Newman


Isidora Ferrer


Josefa Nazar


Marta